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Grupo Literario - San Francisco *Córdoba *Argentina

TERESITA BOVIO DUSSIN *** SOÑADORA

                                                    








         
           
                               



                                                   MI PADRE

Embarca mi padre siguiendo su estrella
Tiene veinte años y con glorias sueña
Busca en América la paz anhelada
Esquiva fortuna y mucha templanza.
En los surcos crece la fértil semilla,
de amor y fe, familia y respeto
Su estrella adversa le niega el regreso
Muy poco dinero son cinco monedas.
Guardadas en cofres de salobres lágrimas,
talismán eterno para su esperanza
             Mágico conjuro me llevó a su patria
            Conocí su aldea…Visité su casa…
            Lloré de alegría al sentir sus pasos,
            En las escaleras por años gastadas.
                                        su voz susurraba
“Que allá están las viñas…
              y las cuatro vacas…
El patio, la higuera …
              las rosas de mama”…
      Y supe al instante que fui a acompañarlo.
       en aquel retorno que su alma añoraba



                          
                     



                                         SUEÑOS DE CARTÓN

Correntino y soñador, llega a la Capital buscando un buen porvenir, pero la taba le cayó de culo y deambula por las calles recolectando deshechos y cartones, rumiando su mala suerte y esperando un milagro, ese, que tantas veces le rogó a su adorada virgencita de Itatí Sigue alimentando sueños de progreso aunque viva empantanado en la voraz ciénaga de la miseria.
Humillado aguanta y sobrevive en la jungla de la villa, se niega a dar de baja a la ilusión que forjó cuando niño, jugando en las riberas del río Paraná, intentando pescar surubíes para alimentarse.
El día es especialmente pesado y húmedo. El viento norte arrea hojas de diarios, ajadas mariposas que vuelan desorientadas, reclama su atención una fotografía, el epígrafe dice que es un joven y destacado estudiante becado para perfeccionarse en el exterior
Sus abotagadas neuronas, acorraladas en un círculo sin fin de penurias, reaccionan imaginando a sus hijos en esa descolorida foto.
- “Se puede, todo se puede”- Se dice a si mismo-
Decidido entra en un local y compra una tarjeta de Bingo. Si la suerte le sonríe y distrae a su destino adverso, esta es su gran oportunidad para salir de pobre. Emprende la marcha, sonríe al ir tejiendo la nueva urdimbre de sus sueños remendados y desgastados por la realidad
Cansado de acarrear el pesado carro por las calles, acepta agradecido la invitación a beber con sus amigos.
Agotado, ebrio de alcohol y cansancio, enfila para su humilde morada.
La Juana y los chicos duermen arropados con viejas mantas y varios perros callejeros.
. Entre hipos y eructos se echa en el camastro murmurando:
“Mañana será otro día”
. Y sus sueños se pueblan de felices imágenes. Sueña que ganó el primer premio. Al fin podrá comprar una hermosa casa, sus niños tendrán las mejores escuelas, visitará las grandes ciudades del mundo, esas que lo deslumbran en las revistas que recoge en la calle, se comprará un auto… rojo y grande, ya habrá tiempo para aprender a manejarlo.
Lo despabila una voz que lo reclama con urgencia
Moncho!, despertate, dale…- toma el mate, ya son las cinco.
Aturdido, se sienta de golpe, desilusionado comprende que fue un hermoso e inalcanzable sueño.
Acepta unos amargos, antes de emprender otra dura jornada de patear calles en busca del sustento cotidiano.


                             



                                  JULIAN- EL LECHERO (vida real)


Hombres rudos y de gran fortaleza con deseos de trabajar llegaban a este país huyendo de una Europa hundida en la desazón y la pobreza, soñaban con hacer “La América” y retornar triunfadores a su patria
A Julián Urdangaraín, le sucedió lo mismo que a muchos inmigrantes que con su arribo dieron inusitado crecimiento a la pequeña aldea, la sinfonía de las herramientas invadía el aire y entraba victoriosa en todos los hogares. Trabajando en rudimentarios oficios, herreros, talabarteros, fabricantes de carruajes y cientos de nuevos emprendimientos forjaban el futuro de este querido país.
La suerte adversa y la gran crisis de los años treinta frustraron esperanzas y debieron desempeñar oficios que nada tenían que ver con sus ambiciones.
Su fortaleza de espíritu, los ayudó a sobrellevar la adversidad en estas tierras pacificas y generosas, más tan lejanas de sus afectos.
Conversador y simpático, aventurero y bohemio, llegó en busca de bonanzas y lo sorprendió la pobreza
Su único bien terrenal era una pequeña tropilla de caballos de distinto pelaje, con ellos compartía un viejo galpón en las afueras del pueblo
El vasco, como todos le llamaban… era el lechero de mi barrio…
Mi abuelo,- Italiano de pura cepa- era su amigo. Pava y mate de por medio, compartían tardes enteras de charlas llenas de nostalgias Ambos manejaban mal el idioma, era una extraña mezcla de palabras que solo ellos entendían Yo los adoraba, sus coloridas historias, de guerras y hambrunas nutrían mis fantasías infantiles, llenando mi corazón de maravillosos recuerdos imborrables
Con la templanza propia de su raza, enfrentó con valentía al destino y adoptó el oficio de lechero. La amargura le pasó factura y desarrolló un carácter irascible. Apurando a los caballos en su indescifrable idioma recorría los barrios en la desvencijada jardinera, cargada con dos enormes tachos de fresca leche, que buscaba en algún tambo cercano a la ciudad.
En las frías madrugadas invernales o en los luminosos amaneceres de verano, arrodillado en el pescante templaba su espíritu con alcohol y con coloridos epítetos anunciaba su llegada.
Jarrito en mano bajaba a dejar en cada casa la cuota diaria.
Madrugador, cumplía a rajatabla con sus horarios, En las reuniones familiares la broma era:
¡Pero si es temprano, todavía no pasó el vasco!
Los sinsabores y los años, obligaron a sus huesos a encallar en una silla de ruedas.
Sus improperios y gritos retumbaban hasta en el último rincón de la casa, rompiendo en mil pedazos el espejo de su soledad.
Cuando el viento dispersa blancas nubes ociosas, creo ver al vasco incitando a sus caballos para terminar a tiempo el reparto en el cielo
Un lluvioso y frío día de invierno emprendió el último viaje de su azarosa vida.


                                              Soñadora


                            



                          BURBUJAS DE CONTRAMANO

                  No se puede…

                  Ignorar el sol, la luna, las estrellas,
                  la libertad del ave que levanta vuelo,
                  Y el río que discurre mansamente.
                 
                 No se puede…
                 Mirar indiferente, la destrucción del mundo,
                 Las manos que roban codiciosas e impunes
                secan ríos y desollad a la madre tierra,
               que sin comprender agoniza silente

                No se puede…
                Ser indecente y vivir a la sombra de otra gente.
                Olvidar al que sufre, al que ruega y se desangra,
                Quizás, rinde más andar de contramano.
                Total…
                 La vida continua igual de rápido hermano
  

                             


 Teresita Bovio Dussin integra la Antología de la Biblioteca Cívica de Vilanova M.vi-Italia -Junio 2013

















Teresita Bovio de Dussin    Obtuvo MENCIÓN de HONOR 
 y MEDALLA en el XXXV Concurso Internacional de Poesía y Narrativa 
"HERMANANDO CONTINENTES"- y  estuvo organizado por el 
 INSTITUTO CULTURAL LATINOAMERICANO
Ciudad de Junín , Prov. de Buenos Aires.- 22 de junio 2013

                                     







 Teresita Bovio de Dussin, premiada 


SOCIALES DIARIO LA VOZ DE SAN JUSTOS

La escritora local Teresita Bovio Dussin acaba de ser galardonada con el primer premio en el “I Certamen Mundial de Microrrelatos”, el cual reunió a 283 participantes de España, Chile y Argentina, gracias a su obra “Encuentro”. “Fue una hermosa sorpresa cuando me comunicaron que había obtenido el primer premio del concurso, no lo esperaba”, expresó. Escritora desde hace cinco años e integrante del taller literario “Leopoldo Lugones”, contó que “comencé a escribir cuando terminé con las tareas propias de la vida y se me ocurrió ingresar al taller literario. Esta actividad me atrapó, es algo que me llena al alma”.

                                    
                                                                
EL SILENCIO



Fui  sólo un mínimo latido…

Crecí un poquito cada día, primero fue el cerebro, luego desarrollé alguna protuberancia que se transformó en pies, manos, ojitos.

Mis neuronas tomaron el mando dirigiendo a los genes hacia su destino, impresionante el orden y la disciplina.

Aunque a mi nadie me oye, puedo disfrutar las voces y arrumacos de mi madre, sentir las caricias de mi padre, asimilo las alegrías, el placer, el dolor, las penas.

Dicen que tropezaré con laberintos emocionales y deberé resolverlos con astucia e inteligencia, las palabras, amar, odiar, protección, desprecio, triunfo o fracaso cobraran significado

Conoceré estaciones de felicidad, habrá pérdidas importantes, sortearé escollos increíbles y dependerá de mí ser feliz.

Ha pasado el tiempo y debo tomar coraje  para empujar con fuerza la puerta de salida para comenzar mi viaje de ida.

Estoy decidido… Entraré al mundo con un agudo grito de triunfo.

Descubriré que el silencio muere mañana


                                 



                                                        AMAR…





Con el verbo amar tejí ilusiones.
Lo imaginé  tierno y eterno.
Construí castillos de ensueños y
en la espera amurallé mi corazón.
Llegó audaz, avasalló inocencias,
encendió fuegos voraces en mis venas,
 con fulgor de estrellas enjoyó mi sangre
Enamorada…  sucumbí en su luz dorada.
Sumisa… apasionada… esclava…
                                             Rasgó mi alma en un suspiro,
y su estocada desgarró mi corazón.
Y así como llegó arrasador y ardiente,
se marchó furtivo robando esperanzas.
El cántaro roto derramó mis sueños.
No pude brindar por un mañana. 
Lágrimas amargas cegaron mis pupilas
                                             Recogí migajas de recuerdos y
el desencanto floreció en nostalgias.
Deshojaré calendarios esperando 
un amor que entibie mis inviernos



TERCER PREMIO -Concurso "PREMIO CIUDAD DE VILLA NUEVA  2011" Villa Nueva Córdoba Argentina


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ENCUENTRO


La feria del libro fue el escenario perfecto para conocerse.
Él, un apasionado de historia antigua.
Ella, una encantadora y tímida muchacha, atraída por la gastronomía.
En los solitarios estands, él devoraba los gordos tomos.
Ella se engolosinaba con las ilustraciones de tortas y postres.
Tácitamente, a las doce de la noche, se encontraban en el estand de literatura erótica.
Apasionados hacían el amor sobre los libros de kamasutra.
El sereno descubrió y apresó a los culpables del destrozo.
Dos pequeñas ratas, cultas y enamoradas.
Teresita Bovio Dussin
(San Francisco, Córdoba, Argentina) 



1 comentario:

  1. ¡¡¡¡¡¡FELICITACIONES!!!!! DE TODOS TUS AMIGAS/OS DEL TALLER LITERARIO "LEOPOLDO LUGONES" Y EL GRUPO LITERARIO "INDICIOS EN TINTA"

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